Hemos hablado muchas veces de que en este maravilloso deporte, existen muchos factores que condicionan tu juego más allá de tus características y calidad, como la pala que escojas, el calzado que utilices o las bolas con las que jueges. Sin embargo, hoy queremos centrarnos en un elemento en el que quizás no habías pensado, pero que condiciona en gran medida la calidad del juego: el tipo de pista de pádel en el que juegues.

En este sentido, existen cuatro tipos de pista de pádel distintos: césped artificial, resina sintética, hormigón poroso y cemento, cada una de las cuales nos ofrecen características diferentes, cambiando esencialmente el bote y la velocidad de la bola.

 

 

Diferencias entre los tipos de pista de pádel

Césped artificial

En este tipo de superficie, el juego tiende a desarrollarse a una velocidad lenta, debido a que este tipo de pista de pádel ofrece mucha amortiguación a la pelota en el momento de bote.

Por otro lado facilita el agarre en las zapatillas de los jugadores, evitándonos caídas o resbalones mientras queramos disputar un punto contra el rival, sobre todo en los cambios de ritmo.

Eso sí, requiere de mantenimiento para que pueda conservarse adecuadamente y soporte el paso del tiempo. Uno de los aspectos más importantes es utilizar un tipo de caucho adecuado para que la pista no se sobrecaliente más de lo necesario.

 

Cemento

Contrario a lo que ocurre con el césped artificial, el cemento no ayuda a frenar la pelota, todo lo contrario. En su lugar, la impulsa y le hace ganar en términos de velocidad y aceleración. Esto trae como consecuencia que el juego se vuelva más dinámico y descontrolado, por lo que tendremos que ser muy ágiles, lo que implica un mayor desgaste físico y mayor riesgo de lesión.

Desde luego, no es uno de los tipos de pista de pádel más populares que existen entre los aficionados a este deporte.

 

Hormigón poroso

Como el hormigón no se mezcla con arena, y la piedra de la superficie es controlada, el agua que puede llegar a caer en la pista puede circular sin ningún tipo de problema, por lo que este tipo de pista de pádel es perfecta para esos días nublados en los que no sabes si vas a poder jugar en caso de lluvia.

Además el bote de la pelota es bastante más lento que en el caso del cemento, dándonos espacio concediéndonos un mayor control sobre el juego, ¡todo un lujo para los que tenemos la muñequita traviesa!

 

Resina sintética

Este tipo de superficie es la más utilizada en torneos profesionales, ya que es acolchada, cómoda para el mejor agarre de las zapatillas y  ofrece distintos tipos de bote de la pelota, que puede ser rápido o lento según la forma en la que golpeemos la bola en cada punto.

Es la pista preferida por los jugadores avanzados, ya que es la que mejor calidad de juego ofrece, y donde mejores puntos se consiguen. Además de la superficie de resina sintética, en futuros posts hablaremos de la importancia de la pared de cristal frente al muro.

 

Elija tu superficie preferida

Para cada tipo de juego, hay una superficie que será la más adecuada. Si eres un bombardero, jugándotela cada dos intercambios y jugando rallies muy cortos, tu pista ideal será la de cemento u hormigón.

Por otro lado, si eres un jugador con un toque mucho más sutil, con gusto por madurar el punto a fuego lento, hacer correr al rival y una vez tenerlo acorralado, ganar el punto, tus pistas predilectas son las de césped artificial y las de resina sintética.

También influye mucho tu nivel de juego y experiencia. En este sentido si llevas poco tiempo jugando todo te va a parecer genial, porque lo único que quieres es jugar. Sin embargo, a la mínima que vayas cogiendo experiencia, podrás comprobar que las pistas de superficie dura son de mucha menos calidad.

De hecho, hay muy pocas pistas de este tipo, y teniendo en cuenta que esta superficie es alrededor de 3-4 veces más barata que cualquiera de las otras dos, se ve muy fácilmente que la calidad no es alta. Los jugadores experimentados no van a jugar a este tipo de pistas de pádel.

 

¿Por qué jugar en diferentes superficies?

En realidad, no hay por qué hacerlo. Si probamos las pistas de resina sintética, lo normal es que no queramos volver a jugar en otro tipo de pista, porque en ellas todo suele ser mucho mejor. El bote de la bola amortigua bien, nuestras rodillas y tobillos sufren menos, la sal ayuda a deslizar por la pista sin quedarnos clavados ni resbalar… Todo tiende a ser mucho mejor.

No obstante, si tienes interés en comprobar los diferentes estilos de juego en función del tipo de pista de pádel en el que juegues el partido, Playtomic es una excelente elección, ya que puedes buscar entre más de 500 clubes por toda España, filtrando por el tipo de pista que prefiera.

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